En una triste despedida que marca el fin de una era en el corazón de Palermo, el Café Los Andes, Bar Notable con 99 años de historia en Scalabrini Ortiz 1316, cerrará sus puertas el próximo 1 de diciembre. La decisión, anunciada en julio por sus propietarios, se materializa tras resolver cuestiones administrativas vinculadas a la jubilación del último mozo.
Desde 1924, el Café Los Andes ha sido un pilar en la vida de la Comuna 14. Alberto Costoya (65), encargado y cocinero durante cuatro décadas, expresó: “El bar se fue apagando. La pandemia lo afectó mucho, pero yo vengo cansado desde antes. Los cambios en el barrio influyeron y ya es muy difícil. Esto no es Soho: nuestros clientes no gastan $7.000 cada uno. Son gente de trabajo, jubilados.” Costoya, quien asumió su rol en 1983, sucediendo a su padre y otros socios que adquirieron el establecimiento en 1957, lamenta la pérdida de la rutina diaria de interacción con los clientes que se extinguirá al cerrar las persianas.
“En esta parcela funcionó una carbonería a comienzos del siglo XX, luego se instaló el comercio, que tuvo varios nombres a lo largo de su historia: El Invicto, Begian y Cía, Varela y Mañana,” detalla Costoya. Este rincón palermitano, que ha experimentado múltiples transformaciones, ahora abre sus puertas desde las siete de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Atrás quedaron las mesas de pool y billar; hoy, el Café Los Andes ofrece café con leche, medialunas y sándwiches de cocido y queso. No obstante, en épocas pasadas, el menú del establecimiento contaba con platos característicos del bodegón, como pollo a la portuguesa, filet de merluza, tortilla de papas, entre otros.
“Hoy tengo emociones enfrentadas. Por un lado quiero que termine. Por el otro hay una buena rutina, la de la interacción con clientes con las que uno creó vínculos, y que se termina al bajar la persiana,” concluye Costoya, reflejando el cierre del Café Los Andes como un capítulo inevitable pero doloroso en la rica historia de Palermo. La decisión de cerrar sus puertas el 1 de diciembre marca el adiós definitivo a un lugar que ha sido testigo de la evolución del barrio y ha dejado una huella imborrable en la memoria de quienes lo frecuentaron a lo largo de los años.
La clausura del Café Los Andes, anunciada en julio y materializada el 1 de diciembre, no solo representa el fin de un icónico Bar Notable, sino también el cierre de un ciclo que abarcó casi un siglo de historia en Scalabrini Ortiz 1316. La pandemia, los cambios en el barrio y las dificultades económicas han sellado el destino de este establecimiento que, a pesar de sus transformaciones, supo mantenerse como un punto de encuentro para la comunidad. La despedida de Alberto Costoya, testigo y protagonista de cuatro décadas de vida del Café Los Andes, refleja la dualidad de emociones que acompaña a este adiós, donde la rutina diaria y los vínculos construidos con los clientes se desvanecen junto con el último resplandor de las luces en Palermo.
Por Edición Digital

