Aunque todavía falta para el verano, el calor ya se siente con fuerza y no da tregua ni al caer la noche, lo cual no es común para esta época; esto anticipa una estación cálida que llegará con temperaturas muy elevadas y condiciones climáticas intensas.
Siempre es buen momento para recordar las pautas básicas de salud que ayudan a prevenir el golpe de calor, como mantenerse hidratado constantemente aunque no se sienta sed; es importante evitar bebidas con cafeína o azúcares, ya que pueden aumentar la deshidratación, y en el caso de las personas mayores, se recomienda consumir al menos un vaso de agua cada hora, salvo indicación médica en contra.
Si alguien vive solo, es importante visitarlo con regularidad para asegurarse de su bienestar, mientras que para los bebés lo ideal es alimentarlos con leche materna; mantenerse en lugares frescos y bien ventilados es fundamental, al igual que buscar sombra cuando se está en la calle, preferiblemente evitando la exposición al sol entre las 10 y las 17 horas, usando siempre gorra, lentes de sol y un protector solar de alta protección; es recomendable usar ropa ligera y suelta, evitar tejidos sintéticos, aumentar el consumo de frutas y verduras, realizar ejercicio solo temprano en la mañana o después del atardecer, y refrescarse con frecuencia para mantener el cuerpo en buenas condiciones.
El doctor Raúl Mejía, responsable del Departamento de Medicina Ambulatoria del Hospital de Clínicas, explicó: “Una persona que sufre de hipertermia por golpe de calor, es aquella que, por estar expuesta al mismo, presenta un aumento de la temperatura corporal -mayor a cuarenta grados-, alteraciones neurológicas y deshidratación aguda…El problema afecta principalmente a los chicos y las personas grandes porque no toman líquido y les cuesta regular la pérdida de líquido corporal…El mecanismo de producción inicial es que la pérdida de líquido es superior a la ingesta de líquido”.
Durante la entrevista, el doctor Mejía destacó: “Las personas mayores suelen no tener sensación de sed, y pasa lo mismo con los bebés, que además en ocasiones no tienen acceso a hidratarse…También impacta más en pacientes con enfermedades cardiovasculares, diabetes u otras predisponentes…El resto de las personas habitualmente se sienten mal, tienen mucho calor, pierden líquido y se sienten cansadas…Eso es un paso previo al golpe de calor”.
Es fundamental recordar que los signos más comunes de un golpe de calor incluyen fiebre elevada, debilidad, malestar estomacal con vómitos, cambios en el ritmo cardíaco, problemas para respirar, enrojecimiento cutáneo e incluso pérdida de conocimiento, y en casos severos puede provocar desmayos o coma, además de complicaciones graves como insuficiencia renal y otros daños orgánicos.
Por Edición Digital

