En la clásica esquina de San Telmo, el Bar Saeta, cerrado desde el 2001, resurge con su encanto tras años de meticulosa remodelación. Vecinos emocionados comparten recuerdos mientras el dueño, Lucas Pérez, relata la historia detrás de la reapertura.
En la mítica esquina de Chile y Perú, el Bar Saeta, cerrado desde mediados del 2001, ha vuelto a la vida después de una prolongada remodelación. Este emblemático establecimiento, que durante años fue punto de encuentro en San Telmo, ha sido testigo de intensas jornadas de trabajo para recuperar su esplendor.
“Es impresionante la expectativa que hay. Es mágico lo que sucede con esta esquina de San Telmo”, comenta Lucas Pérez, el gastronómico responsable de la resurrección del Saeta. Después de más de una década al frente de su propio bar en zona Sur, Pérez encontró en esta antigua casona la oportunidad de revivir un clásico del barrio.
La historia del Saeta se remonta a 1865, cuando en la esquina de Chile y Perú se inauguró el almacén y despacho de bebidas “La estrella”. Posteriormente, en 1962, tres inmigrantes españoles transformaron el lugar en el Bar Saeta. Este establecimiento, conocido por su apertura las 24 horas y su acogedor ambiente, se convirtió en un punto de referencia para vecinos, estudiantes, artistas y bohemios.
Sin embargo, la tragedia tocó las puertas del Saeta el 11 de abril de 2001, cuando un accidente fatal en el sótano provocó el cierre del establecimiento. Un escape de gas resultó en una explosión que dejó el local en ruinas, marcando el comienzo de más de 20 años de abandono.
Lucas Pérez, enamorado del lugar, se propuso recuperar el Saeta. La puesta en valor duró cuatro años, durante los cuales el establecimiento pasó de estar en ruinas a brillar con la misma esencia que lo caracterizó durante décadas. Entre los escombros, se descubrió una pequeña revista barrial que contaba la historia del lugar desde sus inicios como “La estrella”.
En cuanto a la propuesta culinaria, Lucas asegura que el Bar Saeta ofrecerá platos porteños clásicos con un toque contemporáneo. Desde empanadas de carne hasta guisos tradicionales en invierno, la carta promete satisfacer los paladares más exigentes. El reconocido fileteador porteño, Diego Prenollio, contribuye con detalles artísticos en las puertas y ventanales, anunciando la próxima apertura del bar.
Con la expectativa creciendo en San Telmo, el Bar Saeta se prepara para abrir sus puertas a principios de febrero. Lucas Pérez, el artífice de esta resurrección, mantiene viva la esencia del lugar, prometiendo a los vecinos y visitantes una experiencia que evoca los mejores recuerdos de este icónico rincón porteño. En la clásica esquina de Chile y Perú, el Saeta resurge, listo para escribir nuevos capítulos en su larga historia.
Por Edición Digital

