Las tareas comenzaron el 6 de marzo con la finalidad de renovar los frentes del vecindario, afectando principalmente a los locales comerciales, que resultaron los más dañados.
Luego de múltiples protestas y reclamos al iniciar el año, la administración porteña decidió ejecutar la reparación de las fachadas deterioradas por actos vandálicos alrededor del Parlamento Nacional.
Los grupos de la administración porteña trabajan sobre una extensión de tres kilómetros cuadrados, comprendida entre Bolívar y Sáenz Peña con su continuación Paraná, delimitada por Rivadavia e Hipólito Yrigoyen. Asimismo, otra zona abarca Ayacucho y su prolongación Sarandí hasta Sáenz Peña y Paraná, delimitada entre Bartolomé Mitre y Adolfo Alsina.
“Estamos recuperando los frentes de los vecinos y comerciantes de Balvanera que fueron afectados, acudimos de manera proactiva para decirles que íbamos a resolver el tema los primeros días de marzo y lo estamos haciendo. Tenemos que terminar con este tipo de conductas que representan una pérdida para toda la sociedad, debemos aprender a convivir en democracia respetando a los que piensan distinto, violentar la infraestructura urbana no es el camino”, explicó César Torres, actual secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano del GCBA.
Las tareas de revisión se iniciaron el 6 de marzo, tras el inicio de las sesiones regulares del Parlamento. A los dos días, ocurrió la marcha del 8M por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. En esa fecha, se detectaron otra vez grafitis y calcomanías en las fachadas de locales y construcciones. Los daños afectados impactaron principalmente en comercios minoristas, con un total de 57 frentes afectados que incluyeron cafeterías, restaurantes, librerías, cerrajerías, boutiques y otros establecimientos.
El informe además indicó que veintisiete inmuebles de departamentos y despachos sufrieron daños. De igual manera, se registraron veintitrés incidentes en espacios comunes, comprendiendo dos templos, viviendas privadas y la casa central de la Unión Cívica Radical (UCR).
En total, se localizaron noventa y tres pinturas o murales, once pancartas o pegatinas, seis bordes de fachadas dañados para arrojar piedras contra las autoridades. Se registraron cerca de tres conflictos vinculados con mobiliario público, como contenedores de desechos, bancos de plazas y paneles publicitarios denominados “chupetes”. Asimismo, se informó sobre una ventana con cristales quebrados y grafitis en su marco, junto a otros sucesos.
La estrategia implementada, coordinada por la Dirección General de Participación Ciudadana y Proximidad dependiente de la Secretaría de Gobierno y Enlace Ciudadano, consiste en el contacto directo con los individuos perjudicados, con quienes se acuerdan las medidas a realizar y se planifican las tareas de reparación para asegurar el adecuado funcionamiento de comercios, propiedades e instituciones.
Las tareas de repintado y restauración de los frentes corresponden a los grupos vinculados a la Dirección General de Competencias Vecinales y Talleres. De igual modo, los habitantes pueden solicitar esta prestación mediante el vínculo: https://gestioncolaborativa.buenosaires.gob.ar/prestaciones
La administración porteña, representada por Jorge Macri, expresó insatisfacción en febrero último por los destrozos ocasionados en espacios comunes tras enfrentamientos entre fuerzas policiales y manifestantes opuestos a la Ley Ómnibus impulsada por Javier Milei. En esa jornada, se reportaron múltiples deterioros en mobiliario urbano, destacándose la ruptura de 15 recipientes para residuos y 35 basureros, además de perjuicios en luminarias, buzones, adoquines y bordes de veredas.
“Los desmanes nos cuestan caro a todos los porteños: la limpieza, reparación y orden de la zona afectada por los violentos implican un costo total de $106.890.000. Vamos a hacerles pagar a aquellos vándalos y delincuentes que destruyeron el mobiliario urbano que es de todos”, concluyó Jorge Macri.
Por Edición Digital

