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Tranvías: Recorridos gratuitos los fines de semana

“En otros lugares del mundo, estos coches están recluidos en parques y nosotros seguimos circulando en la calle”, subrayó Raúl Bernater, miembro de la asociación que brinda esta vivencia a visitantes y vecinos.

Que el primer tranvía en 1863 fuera tirado por caballos; que en 1897 se incorporara el primer vehículo eléctrico; que en 1963 se suspendiera su uso como transporte público en Buenos Aires; que su período de mayor auge se haya dado entre 1920 y 1940; que resulte ecológico al no generar emisiones nocivas; y que las autoridades municipales estén analizando la posibilidad de reactivar este servicio en el núcleo urbano.

Las autoridades porteñas mantuvieron una reunión con representantes del área de movilidad de Roma, en la que se analizaron los proyectos relacionados con tranvías y colectivos eléctricos.

Fundada en 1976, la organización Amigos del Tranvía reúne a un grupo de voluntarios comprometidos con la recuperación y preservación de la historia del tranvía, que funcionó durante cien años en la ciudad de Buenos Aires. “Eran entusiastas que querían retomar el legado del tranvía que durante 100 años había circulado en la Ciudad de Buenos Aires, con la idea de recuperar el patrimonio tranviario argentino”, declaró el socio 536.

Casi cinco años tras su creación, la Asociación puso en circulación su primer tranvía en las calles. En el taller Polvorín, que albergaba por las noches los históricos coches de la Línea A del subte, se desarrollan las tareas de mantenimiento y restauración de cerca de veinte unidades. De ese conjunto, ocho vehículos cuentan con la autorización del equipo técnico para operar de forma alternada en circuitos turísticos. “Conservamos en las condiciones originales todas las unidades, teniendo en cuenta que muchas de ellas tienen cien o más años de antigüedad”, expresó Raúl.

Desde 1980, la agrupación de voluntarios Amigos del Tranvía, fundada en 1976, brinda recorridos gratuitos a turistas y vecinos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El vehículo que hoy circula por Caballito fue importado desde Oporto, Portugal, y cuenta con 96 años de historia, según explica Nicolás, integrante de la entidad. En tono confidencial se comenta que este tranvía difiere ligeramente de los que se usaban en Buenos Aires, siendo algo más angosto. “Tal vez porque las calles son más estrechas allá”, destaca Alberto.

El recorrido se ofrece gratuitamente y abarca una ruta que comprende Emilio Mitre, Avenida Rivadavia, Hortiguera y Avenida Directorio. La extensión es de cerca de veinte cuadras, con una duración estimada entre 20 y 25 minutos a bordo de uno de los tranvías históricos de la ciudad. Está habilitado todos los domingos por la mañana, entre las 10 y las 13 horas, mientras que en la tarde el horario varía según la estación: en verano, funciona sábados, domingos y feriados, de 17 a 20 horas.

Aunque cuenta con varias décadas de historia, este tranvía continúa siendo un transporte ecológico. Su energía proviene de la red eléctrica subterránea del subte porteño y se conecta a través de cables elevados a más de cuatro metros del suelo. Durante un viaje a Roma, el Ejecutivo porteño, Jorge Macri, se reunió con los responsables del transporte romano para analizar su red de tranvías. “Evalúo implementarlo en nuestra Ciudad para mejorar la movilidad de los porteños”, declaró.

Por Edición Digital

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