La administración porteña anunció una serie de intervenciones planificadas con dos metas claras: mejorar el drenaje y reducir la amenaza de anegamientos en el área urbana. Estas acciones impactarán positivamente a cerca de ochocientas cincuenta mil personas residentes en diversos sectores de la ciudad.
Esta iniciativa forma parte de la continuidad del Programa Hídrico, iniciado hace dieciséis años, que ha conseguido disminuir considerablemente la probabilidad de anegamientos similares a los sufridos en nuestra ciudad en tiempos recientes.
Con respecto a esta trascendental comunicación, que contempla la construcción de veinticinco kilómetros de túneles, el titular de Infraestructura, Pablo Bereciartua, manifestó: “Pensar cómo las ciudades se adaptan al cambio climático es uno de los grandes desafíos para las próximas décadas y la gestión del agua es uno de los principales temas a tener en cuenta…La Ciudad sostiene hace muchos años un compromiso de inversión muy significativo en infraestructura para aumentar la resiliencia y la protección de cada vez más barrios y vecinos con obras de adaptación, mitigación y soluciones basadas en la naturaleza”.
Paralelamente, el propósito es impulsar el Programa de Ajuste frente al Cambio Ambiental, para que la Capital Federal potencie su aptitud de reacción frente a fenómenos climáticos severos, que ocurren con marcada regularidad en numerosas metrópolis alrededor del planeta.
Durante la fase reciente del Proyecto Hídrico de la Capital Porteña, se contempla ejecutar diversas construcciones y mejoras:
Reservorio del Parque Sarmiento: Iniciará la fase dos de esta iniciativa ideada para favorecer la captación del líquido a través de alternativas naturales, con el fin de prevenir desbordamientos y anegamientos en la zona de Saavedra y sus alrededores, disminuyendo así la amenaza relacionada con el agua.
Las labores en los conductos Martí 2 y Zuviría, pertenecientes a las subcuencas del Arroyo Cildañez, prevendrán inundaciones en los barrios de Flores, Parque Avellaneda y Villa Lugano. Por otro lado, las intervenciones en los ramales Larralde y Ciudad de la Paz, que se concentran en el drenaje de las subcuencas del Arroyo Medrano, buscan evitar anegamientos en Núñez, Saavedra y Coghlan.
Optimización completa de la capacidad de transporte del Arroyo Medrano para reducir las crecidas en Núñez, Saavedra y Coghlan. La extensión alcanzará 1,5 kilómetros e incorporará un sistema de cierre con cinco compuertas, una planta de bombeo con tres unidades, revestimiento del cauce que permitirá incrementar un 15 % la capacidad de flujo, además de nuevas cámaras destinadas a tareas de monitoreo.
El conducto Costa Rica realizará labores de drenaje en la subcuenca del Arroyo Maldonado, con una extensión aproximada de un kilómetro, cuyo propósito es prevenir anegamientos en Palermo. Además, se informó sobre el comienzo de la construcción del Colector Bajo Costanera, proyecto con gran proyección futura que permitirá el aprovechamiento y goce seguro de las aguas del Río de la Plata.
Colector Baja Costanera: Se avecina una obra esencial, cuya adjudicación está prevista para fin de año, centrada en preservar la pureza del Río de la Plata, al mismo tiempo que plantea la creación de un espacio destinado al disfrute público, garantizando condiciones sanitarias óptimas y libres de riesgos. El desarrollo de este proyecto demandará un período aproximado de cuatro años.
En el presente año se ejecutan proyectos vinculados al conducto Elcano en la cuenca del Vega, al ramal Yerbal dentro de la cuenca del Cildañez, y a las obras en Acuña de Figueroa junto con Argerich Norte, pertenecientes a la cuenca del Maldonado. Es importante destacar que las tareas relacionadas con el ramal Lugones, también en la cuenca del Vega, han sido concluidas con éxito.
Por Edición Digital

