Los arreglos ocurren en establecimientos iniciales, básicos y avanzados. Asimismo, prosigue el desarrollo de dos instituciones en la zona meridional. Autoridades porteñas ejecutan más de trescientas remodelaciones en espacios educativos durante la pausa académica, enfocándose en el período estudiantil siguiente.
De acuerdo con lo comunicado por el GCBA, algunas intervenciones están dirigidas a centros educativos que extenderán su horario parcial a total en el próximo ciclo.
“Estamos poniendo foco, con más de 300 obras de infraestructura en simultáneo, en brindar nuevos espacios de aprendizaje, poner en valor edificios históricos y asegurar que los chicos de nivel inicial, primario y secundario encuentren a las escuelas en condiciones ideales desde el primer día de clases para seguir aprendiendo con toda la fuerza”, afirmó Mercedes Miguel, ministra de Educación del GCBA.
Por otro lado, las labores abarcan impermeabilización, climatización, sistemas eléctricos, revestimientos, estructuras de mampostería, trabajos metálicos y renovaciones completas en instalaciones.
Miguel sumó, en tanto: “Este plan no sólo busca contar con edificios en correctas condiciones para el aprendizaje, sino también reivindicar el valor de las escuelas para sus comunidades en cada barrio de la ciudad, permitir una educación innovadora e incorporar nueva oferta, como salas de 45 días a 2 años y el pasaje de jornada simple a completa”.
El próximo año, el cronograma educativo porteño establece el comienzo lectivo el lunes 24 de febrero. Además, la cartera educativa prometió garantizar un mínimo de 190 jornadas escolares, alineándose con un pacto federal destinado a reforzar la estabilidad pedagógica. De igual forma, las vacaciones invernales están programadas del 21 de julio al 1 de agosto, asegurando un intervalo de reposo para el personal docente y el alumnado.
Respecto a los centros que extenderán su tiempo educativo, se llevan a cabo más de 20 intervenciones. Cinco afectan a colegios primarios y 16 a jardines infantiles, donde se transitará de horario reducido a extendido o se realizarán ajustes en los espacios. Un caso específico es la creación de aulas para niños de 45 días a 2 años, en respuesta a las necesidades del área.
En el modelo de jornada reducida, los estudiantes concurren a las aulas por un lapso de cuatro horas, ya sea en la mañana o en la tarde. En contraste, en el esquema de jornada extendida, los niños permanecen en el establecimiento educativo por ocho horas, de 8:00 a 16:20, con un intervalo para el almuerzo a mediodía.
Hasta 2024, la capital contaba con 309 centros educativos de jornada extendida. Este ciclo, se incorporarán 14 de nivel básico, entre las cuales se encuentran las cinco en renovación. Las autoridades locales señalaron que las demás no requieren modificaciones.“Esta semana presentamos el plan de reducción de la estructura política en la Ciudad de Buenos Aires para un Gobierno más eficiente y seguimos sosteniendo nuestras prioridades: Seguridad, Educación y Salud. Por eso aprobamos un presupuesto que contempla la mayor cantidad de recursos destinados a Educación con el 20% del total”, detalló Jorge Macri.
Y resaltó: “Aprovechamos el receso escolar para preparar y acondicionar las escuelas para afrontar un año desafiante en el que implementaremos cambios en todos los niveles que mejoraran el aprendizaje de todos los chicos”.
Por Edición Digital

