El GCBA inició la colocación de modernos contenedores resistentes al vandalismo en áreas sensibles, buscando fortalecer la limpieza del espacio público y prevenir el amontonamiento de desechos en las calles.
El Ejecutivo porteño informó hoy sobre la implementación de recipientes resistentes al vandalismo luego de realizar ensayos desde enero en los barrios de Retiro y Recoleta, áreas de gran circulación donde se observaban problemas constantes con la gestión de desperdicios. De acuerdo con las autoridades, los modelos recientes han dado frutos favorables, disminuyendo considerablemente la cantidad de desechos esparcidos cerca de los depósitos.
El Mandatario capitalino, Jorge Macri, subrayó la relevancia de esta acción: “Estamos implementando nuevos criterios para mejorar la limpieza en torno a los contenedores, que es uno de los principales desafíos de la Ciudad. Buscamos soluciones efectivas, basadas en experiencias de otras ciudades del mundo”.
A su vez, el responsable de Espacio Público e Higiene Urbana, Ignacio Baistrocchi, enfatizó la urgencia de estas adiciones: “Estos nuevos contenedores son una respuesta concreta y necesaria para reducir drásticamente la basura diseminada en las calles. Además, seguimos insistiendo en que los vecinos respeten el horario de recolección: de 19 a 21 horas, todos los días excepto los sábados”.
Detalles de los novedosos recipientes
Los modernos dispositivos están equipados con un mecanismo tipo “buzón” que impide la remoción de desperdicios una vez colocados. Su tapa, con un sistema de resorte, se cierra de forma automática, evitando que los desechos permanezcan visibles y disminuyendo el riesgo de daños o sustracción no autorizada de bolsas.
Hasta la fecha, el organismo de Espacio Público e Higiene Urbana ha colocado 50 dispositivos en Retiro y Recoleta, en las áreas comprendidas por las arterias Carlos Pellegrini, Av. Libertador, Av. Maipú y Arenales en el primero, y Presidente Manuel Quintana, Montevideo, Posadas y Av. Alvear en el segundo.
Estas áreas fueron elegidas debido a la frecuente presencia de desechos esparcidos, identificados mediante informes de residentes y el grupo de supervisión “Ojos en Calle”.
En los meses venideros, el distrito porteño seguirá sumando recipientes con el novedoso sistema hasta completar las 7.000 unidades proyectadas para mayo. Aparte de optimizar la limpieza en la vía pública, estos aparatos previenen el amontonamiento de objetos grandes, como muebles, electrodomésticos y restos de poda, que comúnmente perjudican los depósitos y bloquean los desagües pluviales.
Para la gestión de estos desechos, el Ejecutivo capitalino brinda un servicio sin costo de recolección organizada, disponible a través del número 147. De esta manera, se intenta prevenir que objetos grandes sean depositados en las calles o en los recipientes, perjudicando su operatividad.
El distrito porteño destacó que “de esta manera se refuerza el compromiso con la limpieza urbana y la optimización del sistema de recolección de residuos, promoviendo un entorno más ordenado y saludable para todos los vecinos”.
Por Edición Digital

