La licitación para desarrollar el diseño arquitectónico y la ingeniería de la línea F del subte, convocada en mayo, fue asignada por el Gobierno porteño a la UTE integrada por UPU y Asociados, IATASA y ATEC.
La adjudicación recayó en la Unión Transitoria de Empresas compuesta por UPU y Asociados, IATASA y ATEC, siendo esta última una de las firmas que participó en el desarrollo del proyecto de la línea H durante la segunda mitad de los años 90, según informó el portal especializado En El Subte.
A la Unión Transitoria de Empresas se le asignará la responsabilidad de preparar el proyecto licitatorio junto con los pliegos técnicos correspondientes para la línea F, con un plazo máximo de 180 días; en dicho desarrollo se establecerán detalles vinculados a ingeniería, métodos constructivos, impacto en el entorno urbano, incluyendo estaciones, nodos de transferencia y técnicas de ejecución, además de otros elementos esenciales para la realización del proyecto.
Claudia Neira declaró que: “El Ministerio de Infraestructura acaba de adjudicar esta licitación que sólo contempla el primer tramo de la Línea F (Barracas – Callao) y para el cual SBASE ya había contratado estudios técnicos que fueron desestimados y ni figuran en el pliego actual”.
Luego, alertó que: “No se trata del primer informe que contrata esta gestión para la Línea F. En 2014, SBASE contrató un estudio que finalizó en 2016 y luego fue descartado. En 2019, se lanzó otra licitación que fue postergada ¡14 veces! hasta cancelarse en 2022. Ahora, el Ministerio de Infraestructura excluye directamente a SBASE, empresa que debería tener un rol protagónico en todo este proceso, ya que tiene a su cargo la administracion de la red de subtes, su desarrollo, expansión, y el control operativo del servicio”.
“¿Por qué la dejarían afuera del proyecto más ambicioso y más postergado del subte en años? Las consecuencias son claras: si se avanza sin participación directa de SBASE, no sólo se debilitaría el modelo de institucionalidad técnica y operativa del subte, sino que la Ciudad sufriría una pérdida de saberes acumulados en los que ya invirtió reiteradas veces y podría haber interferencias entre diseño y operación futura de la red”, concluyó.
Esta etapa representa un avance clave para concretar la extensión de la línea F, ya que permitirá definir con precisión los aspectos técnicos y urbanísticos necesarios para garantizar una ejecución eficiente, segura y acorde a las necesidades de la ciudad y sus habitantes.
Por Edición Digital

