El Gobierno porteño incorporó 650 agentes con trayectoria previa para fortalecer la presencia policial en las calles y en la red de subte. Desde el inicio de la administración de Jorge Macri ya se integraron 5.292 nuevos integrantes a la fuerza local, una medida que, según datos oficiales, contribuyó a reducir los niveles de robos y homicidios a los registros más bajos de los últimos años.
Las medidas impulsadas por la Ciudad, entre ellas la restitución de inmuebles ocupados y los controles en la vía pública, buscan asegurar que los vecinos puedan vivir y transitar en un entorno más organizado y seguro, uno de los principales objetivos de la gestión porteña.
“Los enemigos del estilo de vida de los porteños no son bienvenidos. Los que crean que pueden venir o entrar a la Ciudad a delinquir se equivocaron: acá se viene a trabajar, a invertir y a estudiar”, manifestó Jorge Macri en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP). Y sumó: “Por eso, si del otro lado de la General Paz reina el caos y el desorden, nosotros vamos a ser un muro contra la barbarie y el desgobierno del gobernador (Axel) Kicillof. Vamos a defender nuestro estilo de vida: es con ley y es con orden”.
Los agentes recientemente incorporados pasarán a desempeñarse en las áreas de seguridad barrial, estaciones de subte y control del espacio público, luego de completar la capacitación NICE, destinada a personas con experiencia previa en fuerzas de seguridad. La ampliación de personal permite intensificar los operativos preventivos en zonas de gran circulación, con controles de autos, verificación de identidad y mayor despliegue policial en la vía pública.
“En la Ciudad decidimos trazar una línea muy clara: de un lado, la gente honesta, los porteños de bien; del otro, los que eligen vivir al margen de las normas. O se controla el territorio o lo dominan los delincuentes. Y esta Policía lo tiene muy en claro. Acá no hay espacio para la duda: el delito se persigue en cada metro cuadrado y no hay zonas liberadas”, expresó el mandatario porteño.
Durante el acto realizado en la cancha de Deportivo Español, ubicada en Parque Avellaneda, Jorge Macri participó junto a distintas autoridades del área de seguridad y justicia, entre ellas Horacio Giménez, Gabino Tapia, Maximiliano Piñeiro, Diego Casaló y Martín López Zavaleta.
Las capacitaciones NICE están dirigidas a personas que formaron parte de fuerzas policiales o militares y que ya no pertenecen a esas instituciones. El programa incluye 240 horas de entrenamiento en aspectos físicos, operativos, jurídicos y estratégicos dentro del Instituto Superior de Seguridad Pública, con el objetivo de prepararlos para tareas dentro de la Policía porteña.
“Estos dos años y medio de gestión fueron de mucho trabajo e intensidad que quedó plasmada en resultados concretos: al finalizar 2026 habremos logrado incorporar a más de 6.200 oficiales y 500 bomberos calificados a la Policía de la Ciudad”, afirmó Martín López Zavaleta.
La fuerza porteña dispone de más de 28 mil agentes preparados y con equipamiento destinado a las tareas de prevención y control. Desde el inicio de la gestión de Jorge Macri se incorporaron más de 400 vehículos, entre patrullas, camionetas, motos y cuatriciclos, además de móviles para traslado de detenidos y 200 bicicletas destinadas a distintas comisarías. También se añadieron 7 mil chalecos de protección con tecnología de ubicación en tiempo real y más de 600 dispositivos no letales, entre ellos Taser y Byrna.
“Somos implacables en la persecución del delito. Al delincuente hay que correrlo, hay que atraparlo y ponerlo a disposición de la Justicia. Esa es nuestra premisa de todos los días: tenemos que cuidar a los vecinos”, señaló el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló.
Al mismo tiempo, el Gobierno porteño restituyó 835 inmuebles ocupados de manera ilegal que, según indicaron, eran utilizados para actividades delictivas y generaban problemas de seguridad en barrios como Constitución, Balvanera, San Telmo, La Boca, Almagro y Palermo. Además, se recuperaron 68 kilómetros de espacios públicos que estaban tomados por venta callejera en zonas como Once, Flores, Liniers, Retiro, Constitución y Parque Patricios, una situación que afectaba a los vendedores de la zona.
También siguen en marcha acciones como el operativo Tormenta Negra, que implica una fuerte presencia de efectivos en 15 barrios populares de manera coordinada. A eso se suman los controles en los ingresos al Barrio 31 para impedir el traslado de materiales destinados a construcciones irregulares, además de los refuerzos de seguridad realizados en estaciones y trenes del subte.
“El éxito del operativo Tormenta Negra no fue un hecho aislado: es una política de seguridad que vamos a sostener, porque la ley y el orden deben de estar presentes en todos los barrios de la Ciudad. Igual que hicimos con los manteros, cuadra que se libera, cuadra que se recupera para siempre”, concluyó Jorge Macri.
Por Edición Digital

