La Plazoleta Delia Avilés de Elizalde, ubicada en el cruce de las calles Cochabamba, Pasco y Pichincha, experimentó una renovación completa para optimizar su uso y reorganización. Esta intervención buscó adecuar el espacio urbano a las nuevas necesidades de la comunidad, incorporando mejoras en su accesibilidad y aprovechamiento. La intervención no sólo apuntó a la reestructuración del entorno, sino también a crear un lugar más armonioso y funcional que favorezca tanto el descanso como la interacción social entre los vecinos del barrio.
La renovación de esta área urbana en la Comuna 3 permitió ampliar considerablemente la zona dedicada al deporte, conectándola de manera más inmediata con el club adyacente. Se suprimieron las barreras visuales y físicas que separaban ambos terrenos, facilitando una transición más fluida entre ellos. Como resultado, se logró una relación más abierta y accesible, donde las actividades de ambos lugares pueden coexistir sin interrupciones, favoreciendo una mayor interacción entre los vecinos y los usuarios, y mejorando la experiencia de quienes disfrutan de estos espacios.
La zona dedicada a actividades físicas fue expandida, añadiendo cuatro instalaciones adicionales y fusionando diversos elementos. Se incorporó caucho continuo en el espacio destinado al entrenamiento de fuerza, mientras que las áreas de postas deportivas fueron diseñadas con un acabado de cuarzo de tonalidades vibrantes. Para garantizar un ambiente cómodo, se incluyó una sección de descanso, pavimentada con concreto texturizado, que divide las diferentes áreas. Esta intervención busca no solo mejorar la funcionalidad y diversidad del equipamiento, sino también ofrecer un entorno estéticamente atractivo y seguro para todos los usuarios.
Una de las reformas más notables consistió en la instalación de un moderno espacio para mascotas, que sustituyó al área de recreo que existía previamente. Este nuevo entorno incorpora diversas texturas, tales como césped artificial, concreto rugoso y pavimento intertrabado, proporcionando variedad en su superficie. Además, se añadió una estructura de cercado alrededor del perímetro, asegurando que el área sea adecuada y segura para su propósito, mientras se establece claramente el límite de su utilización.
La circulación interna en el área fue mejorada con la creación de caminos de concreto texturizado, permitiendo un tránsito más ágil entre el espacio para animales y la zona deportiva. Adicionalmente, se asignaron 115 m² para renovar la vegetación, añadiendo una variedad de plantas y colores. Para complementar la actualización, se instaló un moderno sistema de riego y se reforzó la iluminación, optimizando tanto la eficiencia ambiental como la protección del entorno. Este conjunto de mejoras contribuye a la funcionalidad y el bienestar de los usuarios.
Por Edición Digital

