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La esencia original de los bares españoles que cobran vida con estilo propio en la ciudad

Tapeo y maridaje se fusionan idealmente en Pasillito, creando el clima ideal para charlas distendidas y largas sobremesas, en un ambiente que evoca sin escalas las cantinas tradicionales del sur europeo.

Este rincón gastronómico se encuentra en la arteria Gorriti, corazón del distrito porteño de Palermo, y representa el nuevo proyecto de Ramiro Suárez Plata. Él reinterpreta la esencia de las tabernas gallegas, tradición transmitida por su abuelo originario de Pontevedra. Su homenaje a las raíces se refleja en una propuesta culinaria que respeta rituales peninsulares, como agasajar a los comensales con una copa de birra artesanal y una ración de tortilla casera sin cargo. Un detalle que conquista a quienes cruzan su puerta.

Instalado en una antigua casona reciclada con impronta propia, sobresale una ambientación de inspiración fabril que, sin embargo, respeta elementos estructurales del inmueble original. El acceso principal alberga una barra protagonista del salón, coronada por una bodega suspendida con etiquetas escogidas con esmero. Hacia el lateral izquierdo, un sendero sinuoso marcado por una línea escarlata conecta los distintos ambientes y conduce a un tramo de escalones que asciende al piso superior. Allí, un amplio patio elevado combina sectores techados con áreas a cielo abierto, diseñados para encuentros íntimos o reuniones distendidas.

La carta sobresale por su cuidada selección de ingredientes de primer nivel pensados para deleitar a quienes la prueben. Algunas de las propuestas incluyen olivas en conserva con vino jerezano, chips de papa acompañadas con boquerones, croquetas rellenas con queso Patangozola, y una exclusiva tabla de fiambres con jamón curado sanjuanino, salame típico de Tandil, bresaola porcina cordobesa y quesos especiales de Ventimiglia. Para el cierre dulce, la recomendación de la casa es el tradicional almendrado.

La propuesta de bebidas presenta una cuidada selección de vinos provenientes de diversas regiones argentinas, con ediciones exclusivas de pequeñas bodegas, entre las que se encuentran variedades tintas, blancas, rosadas, naranjas y espumantes, disponibles tanto por copa como en botella. Además, se suman opciones como cerveza artesanal Hopson, refrescante tinto de verano, gin tonic, vermut elaborado en el lugar y sidra vasca servida al estilo tradicional.

Pasillito invita a vivir una experiencia inspirada en los tradicionales espacios ibéricos de picoteo, fusionando elementos nostálgicos con un carácter distintivo, pleno de personalidad, en pleno centro del barrio porteño. Ubicación: Gorriti 4391, zona Palermo.

Por Edición Digital

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