Más de 200 residentes vivieron una experiencia visual exclusiva desde las cuatro aperturas del símbolo, situadas a 67 metros sobre el nivel del suelo. La propuesta de la administración local se presentó durante el feriado extendido, alcanzando un total superior a las 25.000 inscripciones.
Con motivo del 89° aniversario del símbolo más representativo de Buenos Aires, la administración porteña habilitó el mirador del Obelisco, iniciando una vivencia que se perfila como una de las más atractivas para residentes y visitantes: ascender al punto más alto del monumento y disfrutar de la vista de la urbe desde sus cuatro aperturas, situadas a 67 metros de altura.
El evento de lanzamiento, realizado durante el reciente fin de semana largo, se extenderá los días 9, 10, 11 y 14 de mayo, siendo accesible únicamente para quienes ya se registraron. Los residentes que completaron la inscripción recibirán un mensaje de los encargados del Gobierno porteño para organizar su recorrido.
Bajo la coordinación de la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano, mediante la Dirección General de Participación Ciudadana y Cercanía, en colaboración con el Ministerio de Espacio Público y el Ente de Turismo de la Ciudad, la propuesta se estrenó durante el feriado extendido, alcanzando más de 25.000 registros.
A lo largo de cuatro jornadas, pequeños grupos de cuatro personas accedieron al mirador mediante el ascensor interno del monumento, para luego ascender por los 35 escalones que llevan hasta la cima, desde donde se contempla una panorámica exclusiva de la metrópoli. En total, 250 individuos fueron los encargados de dar inicio a esta propuesta que fusiona patrimonio, cultura y turismo en la ciudad.
“Tenemos previsto extender las visitas en futuras ediciones. Por el momento, los interesados deben estar atentos a nuevas convocatorias a través de las redes sociales de la Dirección General de Participación Ciudadana y Cercanía”, subrayó César Torres, secretario de Gobierno y vínculo ciudadano porteño.
“El ascenso fue una experiencia maravillosa; las vistas son espectaculares”, resaltó Patricia García, residente que subió al monumento. Cristina Roberti, de 81 años, que también asistió, expresó: “Estoy fascinada como chico con juguete nuevo. Ojalá pueda vivirlo todo el mundo, chocha”.
El Obelisco no solo simboliza el centro de la urbe, sino que también es un referente urbano de gran significado afectivo para los habitantes de Buenos Aires. Así lo experimentó César, de 40 años, quien rememoró con emoción los festejos posteriores al triunfo de la selección nacional en el Mundial de Fútbol 2022: “Agradecido por esta oportunidad de poder acceder y contemplar un lugar que fue y es emblemático para todos los argentinos; en las celebraciones por la Copa del Mundo estuvimos acá millones y millones de personas… haber estado adentro es increíble”.
Por Edición Digital

