El Ejecutivo porteño estableció el calendario escolar 2024, detallando comienzo y cierre del período lectivo, además del receso invernal. La planificación garantiza más de 190 jornadas escolares, como parte de una estrategia educativa para consolidar la continuidad tras el impacto del COVID-19.
El año escolar en Buenos Aires iniciará antes de lo habitual. El 26 de febrero comenzarán las clases para Inicial y Primaria, y el 4 de marzo para Secundaria. El cierre del ciclo está previsto para el 20 de diciembre en todos los niveles.
La medida abarca tanto instituciones estatales como de gestión privada en Buenos Aires, con la finalidad de asegurar un mínimo de 190 jornadas escolares, en línea con los objetivos establecidos tras la emergencia educativa derivada del COVID-19.
El Ministerio de Educación porteño definió un ciclo lectivo de 191 días, superando el piso legal de 180. El inicio escalonado de los últimos años responde a instancias de evaluación pendientes. Por su parte, el personal docente retomará sus funciones el 7 de febrero para actividades organizativas y formativas. También se estableció que el receso invernal se extenderá del 16 al 26 de julio, manteniendo el esquema habitual de programarlo durante la segunda mitad del mes.
Respecto al cronograma educativo bonaerense y nacional, aún no se han oficializado las fechas de apertura y finalización del ciclo. Se aguarda una sesión del Consejo Federal de Educación el próximo lunes, donde se definirán estos aspectos.
Vale destacar que en 2023, el calendario escolar bonaerense comenzó en marzo, una semana más tarde que en la Ciudad, y concluyó el 26 de diciembre para todos los niveles educativos.
Desde el año pasado, la administración de la Ciudad impulsa una transformación del nivel primario. El proyecto, aún en etapa de diálogo, busca reorganizar contenidos clave, fomentar dinámicas colaborativas y adoptar un enfoque pedagógico más adaptable.
Entre mayo y noviembre de 2022 se llevó a cabo una instancia participativa que convocó a unas 15.000 personas, entre educadores, autoridades escolares, estudiantes y especialistas. Si bien aún no se precisaron medidas concretas, se delinearon siete principios rectores para orientar los cambios propuestos.
La ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, resaltó que: “Las complejidades reveladas por la pandemia nos brindaron la oportunidad de reflexionar y ser innovadores en los modelos de enseñanza y aprendizaje. Esto nos llevó a cuestionar las estructuras tradicionales de la educación y a imaginar nuevas alternativas para enfrentar los desafíos de la sociedad actual”.
Los siete acuerdos clave para la reforma educativa abarcan la simplificación del currículo enfocándose en los contenidos esenciales, la integración de las capacidades como parte del aprendizaje, el impulso de estructuras escolares más flexibles, el fortalecimiento del trabajo colaborativo, la incorporación ampliada de tecnologías, la mejor conexión entre los niveles inicial y secundario, y la implementación de metodologías inclusivas.
Por Edición Digital

