A partir del martes 8 y durante las jornadas del 10, 11, así como del 15 al 18 de julio, en el horario de 13 a 17 horas, se realizará la habitual poda invernal en el emblemático Rosedal del Parque Tres de Febrero. Esta práctica, que se repite cada año, permite a los residentes acercarse al lugar para obtener esquejes de las plantas cuidadosamente seleccionadas, con el fin de que puedan cultivarlos en sus propios hogares y contribuir a la preservación y expansión de la belleza natural del espacio público.
La intervención anual de poda durante el invierno es una tarea esencial destinada a garantizar que los rosales del parque crezcan saludables, vigorosos y exhiban su máximo esplendor cuando llegue la primavera. Tras este proceso, el personal especializado en jardinería procede a la aplicación de fertilizantes y elementos nutritivos, con el propósito de mejorar la calidad del terreno y brindar un soporte adecuado para el desarrollo óptimo de cada planta.
Actualmente, el Rosedal cuenta con una colección que supera los 8.000 rosales, distribuidos en 93 variedades diferentes. Durante el período de floración, que se extiende entre septiembre y noviembre, el espacio se transforma con la aparición de más de 18.000 flores, consolidándose como uno de los escenarios naturales más emblemáticos y reconocidos dentro del paisaje urbano de la Ciudad.
Asimismo, los visitantes que se dirijan a la zona comprendida entre Avenida Infanta Isabel, Presidente Pedro Montt y Avenida Iraola, tendrán la oportunidad de recibir orientación personalizada de parte de expertos y voluntarios capacitados. Estos profesionales estarán presentes para brindar recomendaciones detalladas sobre las técnicas adecuadas para plantar, mantener y cuidar los esquejes en el hogar, asegurando así su correcto desarrollo y crecimiento.
Inaugurado en 1914, el Rosedal fue concebido por el agrónomo Benito Carrasco bajo la dirección del renombrado paisajista Carlos Thays. A lo largo de más de un siglo, este espacio se ha consolidado como uno de los sitios más representativos y concurridos de Buenos Aires, destacándose por sus caminos arbolados, esculturas artísticas, el icónico Puente Blanco, el encantador Patio Andaluz y el evocador Jardín de los Poetas.
Reconocido como Patrimonio Cultural de la Ciudad en 2011 y galardonado a nivel mundial por la Federación Internacional de Sociedades de Rosas, el Rosedal representa mucho más que un simple espacio verde: es un emblema que une naturaleza, tradición y la participación activa de todos.
Por Edición Digital

