Con el objetivo de incentivar la participación de los alumnos en el reconocimiento y valorización de los entornos colectivos y las piezas artísticas presentes, durante agosto se habilitó un área lúdica en la Plazoleta “Benito Quinquela Martín”, ubicada en Barracas.
El espacio público se encuentra dominado por un busto de Benito Quinquela Martín, obra del escultor Roberto Capurro. La escultura, que había sufrido actos de vandalismo, fue rehabilitada por los especialistas del Museo como parte del proyecto NOS del MBQM, iniciativa destinada a recuperar y valorizar de manera integral las piezas patrimoniales relacionadas con la comunidad simbólica creada por Quinquela Martín.
En esta ocasión, los alumnos de la Escuela N°15 D.E. 5 “Arzobispo Espinosa” destinaron los primeros meses del año a investigar y resumir los hechos más significativos de la trayectoria de Quinquela, para posteriormente crear ilustraciones inspiradas en ellos, las cuales se aplicaron sobre los bancos de la plazoleta como parte de la intervención artística.
Asimismo, los alumnos pintaron el área alrededor de la escultura, creando un entorno que indica la separación adecuada que se debe mantener con el busto, mientras reproduce en formato reducido la “sonrisa de colores” que Quinquela imaginó al planear colorear el pavimento de las calles de La Boca.
Además, el Museo instaló recreaciones clásicas reinterpretadas en relación con la trayectoria y creaciones de Quinquela Martín y de Capurro. Así, tanto adultos como niños tienen la oportunidad de disfrutar del “Laberinto de embarcaciones”, el “Twister de motivos quinqueleanos” o a la “Rayuela” incorporando información sobre el artista.
Estas iniciativas apuntan a incentivar la ocupación y el cuidado del lugar por parte de los habitantes y de los centros educativos cercanos, ampliando de esta manera los objetivos del Proyecto NOS, orientado a conservar piezas históricas que, aunque situadas fuera del museo, poseen relevancia colectiva y se relacionan con el patrimonio de Quinquela, integrando así la comunidad emblemática que el creador logró establecer, formando una trama social interconectada mediante la expresión artística y los saberes culturales.
Para concluir, estas intervenciones reflejan cómo el arte y la educación pueden transformar los espacios públicos en entornos participativos y significativos para la comunidad. Al involucrar a vecinos, estudiantes y organizaciones, se fortalece el vínculo con el patrimonio cultural, se promueve el respeto por las obras y se mantiene viva la memoria de Quinquela Martín, consolidando un legado que trasciende las paredes del museo y enriquece la vida colectiva.
Por Edición Digital

