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Claves para una alimentación equilibrada en el Día del Nutricionista

Con motivo del Día del Nutricionista, la Ciudad promueve recomendaciones simples para adoptar una alimentación más saludable y prevenir el exceso de peso. Incorporar buenos hábitos diarios puede ser clave para mejorar la calidad de vida.

El médico Pedro Escudero, pionero de la nutrición en Argentina y creador del primer Instituto Nacional de Nutrición en los años 30, impulsó un enfoque personalizado de la alimentación. Uno de sus principios clave destaca la importancia de adaptar la dieta a las necesidades y circunstancias de cada persona, una idea central para alcanzar resultados sostenibles en el control del peso.

En un contexto donde proliferan mitos y modas alimentarias, el reto es orientar a la población hacia decisiones basadas en evidencia. A pesar de que planes como la dieta mediterránea o la DASH cuentan con respaldo científico, persiste la tendencia a elegir métodos rápidos o sin fundamentos para bajar de peso.

Un fenómeno frecuente hoy es la adopción de diagnósticos autoinfligidos. Muchas personas optan por dietas libres de gluten sin haber sido diagnosticadas con celiaquía, al igual que quienes se consideran deportistas pese a realizar poco ejercicio físico.

Frente a esta realidad, personalizar los planes nutricionales es fundamental. Fomentar la educación sobre hábitos sanos y el entendimiento de los ajustes necesarios resulta clave para alcanzar una pérdida de peso efectiva. A continuación, compartimos 11 recomendaciones básicas para una dieta equilibrada:

Planificar las comidas y hacer un seguimiento regular del peso ayuda a mantener una alimentación ordenada y controlar el apetito con snacks saludables.

Ajustar poco a poco la cantidad de comida, usando porciones más pequeñas, es más efectivo que eliminar alimentos abruptamente.

Aumentar la cantidad de verduras, frutas, legumbres y líquidos en los platos favorece la saciedad sin sumar muchas calorías, mientras se eligen proteínas bajas en grasa y se limitan azúcares y grasas malas.

Comer despacio, disfrutando cada bocado y prestando atención a las señales de saciedad, permite controlar mejor el tamaño de las porciones.

Reconocer cómo emociones o situaciones influyen en lo que se come facilita cambiar hábitos poco saludables, especialmente si se lleva un registro de lo consumido.

Asumir la responsabilidad del cambio y mantener una actitud positiva es clave para superar el sobrepeso.

Implementar mejoras graduales y constantes, evitando soluciones rápidas, asegura resultados duraderos y sostenibles.

Enfrentar el estrés o las emociones sin recurrir a la comida ayuda a tomar decisiones más saludables.

Consumir al menos la mitad de los alimentos diarios en forma de frutas y verduras, preferiblemente de estación, mejora la calidad nutricional.

Variar la dieta con al menos 20 alimentos diferentes semanalmente enriquece la alimentación y hace el proceso más disfrutable.

Combinar correctamente proteínas magras, alimentos frescos y mariscos aporta un equilibrio necesario para una nutrición adecuada.

En un escenario donde apenas el 11% de las personas sigue una dieta equilibrada y un 39% presenta hábitos alimenticios inadecuados, aplicar estas recomendaciones resulta fundamental. Integrar una alimentación nutritiva junto con ejercicio constante y un buen descanso fomenta un modo de vida saludable. La celebración del Día del Nutricionista nos invita a reflexionar sobre la relevancia de mantener costumbres saludables para mejorar nuestra calidad de vida.

Por Edición Digital

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