Recorrieron comercios barriales en distintas zonas porteñas como Belgrano, La Boca y Flores y descubrieron faltas como artículos expirados, etiquetas incompletas y góndolas sin valores visibles.
Durante controles recientes en distintos puntos de la Ciudad, inspectores constataron numerosas fallas en 39 locales minoristas, lo que dio lugar a casi un centenar de sanciones vinculadas a productos de consumo diario.
Tras detectar posibles incumplimientos reiterados en autoservicios, se desplegó un operativo en varios barrios porteños que culminó con el retiro de más de 500 productos en mal estado o con información deficiente. Los controles se realizaron en zonas como Barracas, Constitución, Flores y Belgrano.
Durante los controles, los agentes identificaron múltiples fallas en la comercialización, como artículos sin información básica, precios poco claros o inconsistentes, mercadería deteriorada y promociones confusas. Además, se encontraron productos con etiquetas solo en lenguas extranjeras, sin datos esenciales sobre origen, composición ni validez.
Se incautaron cientos de alimentos en infracción, tanto por estar caducos como por carecer de etiquetas reglamentarias. También se detectaron fallas administrativas, como documentación irregular, ausencia de canales formales para reclamos y señalización obligatoria inexistente.
Quienes identifiquen irregularidades en comercios pueden reportarlas a través del sitio del Gobierno porteño, que permite pedir verificaciones en locales sospechados. Las inspecciones se llevan a cabo por iniciativa propia de las autoridades o tras recibir reportes de la comunidad.
Estos operativos de control son fundamentales para proteger los derechos de los consumidores, asegurando que los comercios cumplan con las normativas y mantengan altos estándares de calidad y transparencia. La participación activa de los ciudadanos y la colaboración con las autoridades resultan clave para mantener un entorno comercial justo y seguro para todos.
Por Edición Digital

